Premio Braque: la bicicleta más distinguida

 

El prestigioso premio fue para una obra en la que una bicicleta impulsa un torno. Su autor es Andrés Aizicovich.

 

Interacción humana. En la obra premiada, hace falta comunicación entre dos personas.

 

En las últimas horas se conoció al ganador del Premio Braque 2017, un premio prestigioso, histórico (existe en la Argentina desde 1963) y codiciado por los artistas: quien lo gana pasa seis meses creando en un taller en la Cité des Arts de París -espacio maravilloso y lleno de artistas de todo el mundo-, con todo pago. En esta edición en especial, el ganador también trabajará vinculado al Palais de Tokyo, una de las instituciones del arte internacional más interesantes.

De una selección de 30 artistas, el jurado eligió la obra de Andrés Aizicovich (Buenos Aires, 1985). Egresado de la Universidad Nacional de las Artes (UNA), la obra con la Aizicovich ganó se llama Relación de dependencia: es una instalación performática e interactiva (es decir, puede participar de la obra el público). Se trata de una bicicleta conectada por medio de un sistema de poleas a un torno de cerámica: cuando una persona sube a la bicicleta (fija en un mismo punto) y la hace andar, activa el torno, en donde una segunda persona puede, al mismo tiempo, crear piezas cerámicas. La acción deja como resultado, siempre, un conjunto de vasijas, fruto de la bicicleteada, el torno y al diálogo o discusión entablado entre los actores.

“Elegimos este trabajo porque nos interesó la interacción que suscita con el espectador y esta cuestión de la presencia humana en relación a la producción”, explica Aníbal Jozami, rector de la Universidad de Tres de Febrero y miembro del jurado. “En la selección que realizó el primer jurado había un panorama de todas las técnicas: hay trabajos que son instalaciones, videos, performances”, explica por su parte otro jurado, Yann Lorvo, agregado cultural de la Embajada de Francia. ”Finalmente la obra que elegimos nos llamó la atención porque tiene que ver con la relación entre la persona que está en la bicicleta y la que está realizando un trabajo en el torno: el trabajo involucra a varias personas que hacen algo”. Un punto más es que es una obra abierta, en proceso: cada vez que dos personas accionan el mecanismo bicicleta-torno, se producen piezas de barro que van acumulándose alrededor de la instalación.Su número crece momento a momento. Por lo tanto, al final de la exposición el trabajo será muy diferente con respecto al inicio.

El jurado de premiación -que se completa con Yoann Gourmel, curador del Palais de Tokyo- también otorgó menciones a Juan Tessi, Alan Segal, Valeria Traversa, Pablo Inasurralde y Marcelo Galindo.

La exposición podrá verse desde hoy hasta junio en la sede del Museo de la Inmigración,. obre la avenida Antártida Argentina, entre la Dirección Nacional de Migraciones y el puerto de Buquebús.